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Cuando la información institucional se convierte en propaganda

Quiero Maracena cuestiona el uso que el equipo de gobierno está haciendo de los medios y canales institucionales para construir un relato político contra la oposición, omitiendo una parte esencial de los hechos. No votamos contra reparar un tejado ni contra solucionar una emergencia en el CEIP Teresa Morales: la actuación consiste en construir una nueva cubierta para crear una zona de sombra. El verdadero debate es por qué ésta y otras actuaciones previsibles y planificables terminaron financián

Cuando informar se convierte en hacer propaganda: el uso del Fondo de Contingencia y el relato del Gobierno de Maracena

En política se puede discrepar. Se puede votar a favor o en contra. Y, por supuesto, un equipo de gobierno tiene todo el derecho a defender sus decisiones.

Lo que resulta mucho más cuestionable es utilizar los medios y canales institucionales, pagados por todos los vecinos, para construir un relato político contra quienes ejercen la oposición y fiscalizan la gestión municipal.

Eso es precisamente lo que estamos viendo estos días en Maracena.

Se pretende trasladar a los ciudadanos una idea muy sencilla: Quiero Maracena votó en contra de determinadas actuaciones, entre ellas la cubierta del CEIP Teresa Morales.

Es cierto.

Votamos en contra.

Pero lo que deliberadamente se omite es qué se estaba votando realmente y de dónde pretendía obtenerse el dinero.

No se votaba si construir o no la cubierta

Quiero Maracena nunca ha cuestionado que pueda ser conveniente dotar al CEIP Teresa Morales de una nueva cubierta que genere una zona de sombra para mejorar las instalaciones del centro.

Pero conviene contar toda la verdad: no se trataba de reparar un tejado deteriorado ni de responder a una avería o emergencia sobrevenida. Se trataba de ejecutar una nueva actuación, perfectamente identificable y susceptible de planificación presupuestaria.

Lo que cuestionamos fue que ésta y otras actuaciones se financiaran recurriendo al Fondo de Contingencia, un instrumento que no debería convertirse en una bolsa para financiar proyectos y gastos ordinarios que podían haberse previsto con anterioridad.

¿Y si mañana ocurre una verdadera emergencia?

La pregunta que el Gobierno municipal evita responder es mucho más importante.

¿Qué habría ocurrido si, después de vaciar o reducir sustancialmente el Fondo de Contingencia, Maracena hubiera tenido que afrontar una verdadera emergencia?

Los recientes movimientos sísmicos que estamos viviendo en el área metropolitana deberían servir para comprender perfectamente el problema.

Un Ayuntamiento responsable debe disponer de capacidad económica para reaccionar ante situaciones que realmente no pueden preverse.

Eso se llama planificación.

Utilizar los recursos destinados a contingencias para atender gastos previsibles puede resolver un problema administrativo hoy, pero puede dejar al municipio con menor margen precisamente cuando aparezca una necesidad verdaderamente extraordinaria mañana.

Y eso es lo que Quiero Maracena cuestionó con su voto.

La oposición también tiene la obligación de decir NO

Gobernar no consiste únicamente en gastar dinero. También consiste en prever, priorizar y administrar correctamente los recursos públicos.

Y fiscalizar tampoco consiste en levantar la mano afirmativamente para evitar después una campaña de titulares.

Cuando consideramos que una decisión no se está adoptando correctamente, nuestra obligación como oposición es votar en contra y explicar por qué.

Aunque resulte incómodo.

Porque para eso nos eligieron también los ciudadanos.

Lo preocupante es que, en lugar de explicar técnicamente por qué actuaciones previsibles terminaron financiándose mediante el Fondo de Contingencia, se haya preferido simplificar el debate hasta convertirlo en un titular político contra la oposición.

Los medios institucionales pertenecen a todos

Existe además una cuestión que va mucho más allá de este expediente.

Los canales de comunicación de un Ayuntamiento no pertenecen al alcalde, ni al PSOE, ni a Izquierda Unida, ni a Maracena Conecta, ni a ningún gobierno circunstancial.

Son instrumentos públicos.

Los pagan todos los ciudadanos y deberían utilizarse para informar sobre la actividad municipal con rigor, objetividad y respeto al pluralismo político.

Convertir la comunicación institucional en una herramienta para ensalzar permanentemente la gestión del Gobierno y, al mismo tiempo, desacreditar las decisiones de la oposición supone confundir peligrosamente información institucional con propaganda política.

Y cuando, además, ese relato institucional termina trasladándose prácticamente en los mismos términos a determinados medios de comunicación, los ciudadanos tienen derecho a conocer también la información que se está omitiendo.

Por eso explicamos nuestra posición.

No para entrar en una guerra de propaganda, sino precisamente para que cada vecino pueda disponer de las dos versiones y sacar sus propias conclusiones.

La pregunta sigue pendiente

Nosotros ya hemos explicado por qué votamos NO.

Ahora corresponde al Gobierno municipal explicar algo mucho más sencillo:

¿Por qué gastos y actuaciones que podían conocerse y planificarse terminaron necesitando financiación del Fondo de Contingencia?

Y existe otra cuestión igualmente importante: conocer la trazabilidad completa de esos fondos, algo sobre lo que hemos solicitado información y sobre lo que seguimos reclamando respuestas claras.

Porque detrás de esta polémica no debería estar la pregunta de quién consigue el mejor titular.

La verdadera pregunta es otra:

¿Se están planificando correctamente las cuentas del Ayuntamiento de Maracena?

Quiero Maracena seguirá apoyando las actuaciones necesarias para nuestros colegios, nuestros barrios y nuestros servicios públicos.

Pero también seguirá haciendo aquello para lo que los ciudadanos nos colocaron en la oposición: fiscalizar, preguntar, exigir documentación y votar NO cuando consideremos que los recursos públicos no se están gestionando correctamente.

Porque gobernar exige responsabilidad.

Y hacer oposición también.